Judería de Híjar | Jewish Quarter of Híjar

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LOS COBERTIZOS

Durante gran parte de la Edad Media las comunidades religiosas coexistían compartiendo espacios y barrios. Se llegaba a San Antón desde el barrio de los Cobertizos, al que se accedía por unas escaleras que partían de la Cuesta el Olmo. Todavía hoy se conservan algunos de esos tramos y cubiertas, testigos de aquellos accesos.

Entre calles y cobertizos

La cuesta del Olmo fue completamente reurb    anizada entre las décadas de 1970 y 1980, en parte para permitir la construcción de la torre de Telefónica y varios bloques de pisos modernos. Estas actuaciones supusieron el derribo de algunos edificios tradicionales de la calle, entre ellos el antiguo horno “de pan cocer” del sindicato de riegos. Por su estructura, es muy probable que efectivamente funcionara como horno, ya que contaba con un acceso para la leña desde la calle Jesús, a través de un estrecho callizo que facilitaba el abastecimiento.

Vista aérea del antiguo barrio de la judería de Híjar, con la sinagoga en el centro y sus calles históricas claramente identificadas: Cuesta del Olmo, calle Azaguán, calle Jesús, la plaza de San Antón y el Cantón de las Monjas, uno de los pocos cobertizos medievales conservados. La imagen permite apreciar la estrecha trama urbana y los accesos tradicionales al barrio. Foto: Archivo del Centro de Estudios del Bajo Martín.

El acceso actual desde la cuesta del Olmo hacia la zona alta de la judería sería más angosto, con una subida que se insinúa de forma más gradual y menos recta que la que vemos hoy, como revelan las fotografías de algunas procesiones del siglo XX.  La zona de la calle Jesús, a su vez, debido a algunas filtraciones, hubo de ser derribada, quedando solo las casas de número par y desapareciendo una gran zona que acabó desprendiéndose a comienzos de los años 80. Actualmente, la calle Jesús ha perdido gran parte de su encanto, pero ha quedado como balcón privilegiado para admirar la iglesia y el antiguo torreón medieval.

Vista de la calle Paradas y la Cuesta del Olmo a finales de los años 70, con la iglesia de Santa María la Mayor al fondo. En primer plano, se aprecia el estado previo a la reurbanización de la zona, que supuso importantes transformaciones urbanísticas. Fotografía del Archivo del Centro de Estudios del Bajo Martín.

El espacio que formó el antiguo barrio de Los Cobertizos, conocido aquí como Cantón del Matagatos y Cantón de las Monjas (pues tenía acceso directo a la comunidad de San Vicente de Paúl, que habitó la antigua casa de los Otal durante un siglo), fue una muestra interesantísima de urbanismo medieval que hoy presenta una recuperación urbanística muy compleja.

Vista del cobertizo del Cantón de las Monjas, uno de los últimos vestigios del antiguo barrio de los Cobertizos. Este estrecho pasaje cubierto, que conecta con la parte alta del casco histórico, conserva la fisonomía del urbanismo medieval de Híjar, caracterizado por callejuelas angostas, pasadizos y espacios de transición entre casas y barrios.

La judería como refugio: testimonios e hipótesis

Según recoge Miguel Ángel Motis en Rujiar III, miscelánea publicada por el Centro de Estudios del Bajo Martín, la judería de Híjar limitaba con la cuesta del Olmo —y, añadiríamos nosotros, también con el conocido barrio de los Cobertizos—, un espacio que…

 “…era lugar de encuentros entre judíos y neófitos, como se refiere en un proceso inquisitorial fechado en 1486, donde un converso rememora una charla matenida con un antiguo correligionario donde le preguntó la fecha exacta en que comenzaba el ayuno del Yom Kippur…”

Según recoge Miguel Ángel Motis en Rujiar III, miscelánea publicada por el Centro de Estudios del Bajo Martín, la judería de Híjar limitaba con la cuesta del Olmo —y, añadiríamos nosotros, también con el conocido barrio de los Cobertizos—, un espacio que…

“lo vio en el dicho tiempo en la villa de Yxar, en casa de Abenforna, judío de Yxar, yerno suyo, y de allí se baxo a la cassa otra de su yerno que esta en la cuesta que es límite de la judería, que christianos están mesclados con ellos, donde stava y havitaba el dicho maestre Diego”.

Estas fuentes documentales, unidas a algunas publicaciones recientes —como la de Lucía Conte y Víctor Guíu (La judería de Híjar, 2022, Rujiar XVII)—, permiten esbozar una imagen más amplia de la judería hijarana: no solo como un espacio cotidiano de convivencia entre judíos, conversos y cristianos, sino también como posible refugio en tiempos de persecución. Tras las violentas sacudidas de 1391, es probable que algunas familias judías procedentes de otras localidades buscaran amparo en esta villa, protegida por un señorío laico como el de los Híjar. Así, la judería de Híjar no solo fue frontera física entre comunidades, sino también un lugar de acogida, memoria y resistencia.

Enlaces de interés

Bibliografía básica

Para quienes deseen profundizar en la historia de esta judería, se recomienda la siguiente bibliografía fundamental: